02/06/2010. La cooperativa de trabajadores del ex hipermercado Tigre resiste un embate judicial bajo una clara consigna: no al desalojo, sí a la expropiación definitiva.
Luego de la resolución judicial que declaró inconstitucional la ley 12.964 de expropiación del edificio de Tucumán 1339, donde funcionan numerosos emprendimientos y organizaciones y el centro cultural La Toma, y ante la posibilidad de un desalojo, los trabajadores de la cooperativa que recuperó el lugar resisten con una agenda de actividades y movilizaciones y una consigna clara: no al desalojo, sí a la expropiación definitiva. Ante la defecación patronal en 2001, un grupo de trabajadores resolvió plantarse y recuperar el supermercado de manera autogestionada. Después llegaron expropiaciones temporarias y finalmente una norma de expropiación sin plazos.
Pero a principios de marzo de este año, la Justicia declaró inconstitucional la ley 12.964 a través de la cual la provincia expropió en el año 2008 el edificio de Tucumán 1339, del ex hipermercado Tigre, en favor de la cooperativa Trabajadores Solidarios en Lucha.
“Después de nueve años de lucha en defensa de los puestos de trabajo habíamos logrado una ley de expropiación votada unánimemente por la Legislatura provincial y un juez la declara inconstitucional y plantea la eventual posibilidad de un desalojo violento”, explicó Carlos Ghioldi, presidente de la cooperativa, en diálogo con el eslabón.
El fallo fue promovido por la sindicatura del concurso de acreedores de la quiebra del ex hipermercado Tigre, argumentando una supuesta inviabilidad económica de los emprendimientos que integran La Toma. La ley que el juez Pedro Boasso (a cargo del juzgado Civil y Comercial Nº 16) declaró inconstitucional había sido aprobada en diciembre de 2008 y promulgada por el gobernador Hermes Binner en febrero del año pasado. La normativa fue producto de un proceso que tuvo sus comienzos en 2004 con la aprobación de la primera ley de expropiación en la Legislatura provincial. Esa ley ya declaraba “de utilidad pública y sujeto a expropiación” el inmueble de Tucumán al 1300.
Más allá del factor económico, es importante remarcar el aspecto social y cultural del espacio. Hoy La Toma, además de ser el centro neurálgico de la cooperativa Trabajadores Solidarios en Lucha con su supermercado y su comedor, alberga a la Comisión Gremial de los empleados de comercio, a la UCRA, a la CTA, a la Mesa Coordinadora de Jubilados, a la Asociación Argentina de Actores y a El Puente, una cooperativa de psicólogos. También contiene a doce cooperativas de trabajadores y al espacio Juicio y Castigo, además de a los setenta microemprendedores que trabajan con el área de Economía Solidaria de la Municipalidad de Rosario. De este modo, unas 150 personas encuentran cotidianamente al amplio local de Tucumán al 1300 no sólo como lugar de trabajo, sino también como lugar de organización.
En cuanto a la posición de la cooperativa ante la eventual posibilidad de un desalojo, las medidas a tomar apuntan a la lucha y a la movilización. “No vamos a movernos de este lugar bajo ningún punto de vista”, afirmó Ghioldi, para luego agregar: “Así lo hemos resuelto en las asambleas de trabajadores y con las organizaciones que están integradas a La Toma. Exigimos dos cosas: No al desalojo y una ley de expropiación definitiva del espacio”.
Las medidas para encender una luz de alerta tomadas por los trabajadores a partir del fallo del juez Boasso comenzaron el 17 de marzo pasado con una marcha. A esto se le sumaron asambleas con organizaciones multisectoriales en las cuales se ha resuelto como medida de defensa de La Toma organizar actividades dentro del centro cultural. “Hoy le pedimos a la sociedad que nos acompañe, le pedimos que se movilice con nosotros y que de esta manera podamos lograr la expropiación definitiva del espacio”, remarcó Ghioldi.